
Microsoft se despidió de Windows 10 a mediados de octubre de 2025. Han pasado varios meses, pero su sistema operativo sigue siendo el más utilizado a nivel mundial en ordenadores, con un 50,73% que ha migrado a Windows 11 y un 44,68% que continúan con la versión anterior, según datos de Statcounter de diciembre. Linux experimentó un ligero crecimiento, aunque apenas se percibe y tendrían que cambiar muchas cosas para que llegase a superar al software con mayor cuota internacional.
Linux ha sido uno de los sistemas operativos para PC más premiados tras el fin del soporte de Windows 10. En el gráfico de Statcounter, muestran que pasó del 2,95% en octubre de 2025 al 3,86% en diciembre. No obstante, la mayoría de usuarios han preferido actualizar a Windows 11 y es que a la alternativa gratuita de código abierto le falta mucho para igualar las prestaciones que ofrece Microsoft.
Las tareas pendientes de Linux
Linux es mucho más que un sistema operativo. Al ser una alternativa de código abierto, hay desarrolladores que crean diversas versiones entre las que los usuarios pueden elegir. Las distribuciones incluyen herramientas y configuraciones diferentes, con un público objetivo distinto y cierta libertad para modificar ciertos aspectos.
Esto es lo que lo distingue de otros softwares como Windows o macOS, pero también hace que sus interfaces sean más difíciles de comprender para una gran parte de la población. Aunque Linux sea más complejo, existen distribuciones similares a los sistemas operativos que todos conocemos, cuyo funcionamiento es más sencillo y nos evita tener que pagar por la instalación de paquetes de software. Si eso es así, ¿por qué todavía no es un verdadero competidor para Microsoft? ¿Qué haría falta para que los internautas se tomasen en serio Linux como alternativa?
Compatibilidad con videojuegos
Un gran problema de Linux lo tienen los usuarios que juegan a videojuegos a través del PC. Aunque cada vez hay más desarrolladores que tienen el sistema de código abierto en mente a la hora de crear juegos para ordenador, no siempre es así. Además, los títulos suelen tardar en llegar y las empresas tienden a priorizar antes el lanzamiento en Windows.
Por suerte, hay plataformas como Steam, GOG, itch.io, protondb que ayudan a encontrar juegos para Linux. Pero los gamers a los que realmente les interesa usar el ordenador para jugar, lo tienen muy difícil para encontrar opciones en Linux.
Una distribución que convenza a muchos
La mayor diferenciación de Linux es también un hándicap para que el sistema alcance su éxito: la multitud de opciones entre las que elegir. Es difícil para los usuarios elegir la que más se adapte al uso que quieren darle y, al probar una, no suelen intentarlo con otra. Si da la casualidad de que la que instalaron no estaba hecha para ellos, ya darán como incompatible con ellos a todas las opciones existentes. Lo ideal sería que existiese una distribución que fuese la mejor para gran parte de los usuarios.
Las distribuciones más populares de Linux y fáciles de usar son:
- Ubuntu
- Debian
- Fedora
- Linux Mint
- Arch Linux
Soporte a apps empresariales
Otro uso que solemos hacer del ordenador es como equipo de trabajo. Lamentablemente, al igual que ocurre con los juegos, hay muchos desarrolladores que no tienen en cuenta Linux a la hora de crear sus plataformas de oficina, productividad y otras aplicaciones creativas. Esto provoca que el público que busca un sistema operativo para realizar sus tareas laborales opte por las alternativas que tienen mayor compatibilidad con apps empresariales.
Aunque Microsoft Office no esté disponible en Linux, y sí en macOS y Windows, existe una alternativa que, además, es gratuita: LibreOffice. El formato de archivo de sus documentos es OpenDocument.
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